abril 18, 2024

La criptografía de clave pública se basa en dos componentes esenciales: claves públicas y claves privadas, que funcionan como sus elementos operativos. Conjuntamente, facilitan los procesos de cifrado y descifrado de los datos que circulan dentro de una red de cadenas de bloques.

Si bien la clave pública es de acceso abierto y se puede distribuir sin limitaciones, es crucial mantener a salvo la clave privada, asegurando el conocimiento exclusivo a su propietario legítimo.

Una clave pública es una combinación única de letras y números que se utiliza para cifrar mensajes en un formato seguro denominado texto cifrado. Permite transacciones entre pares sin revelar los detalles de la clave privada, lo que garantiza un intercambio seguro de activos e información sin involucrar a un tercero.

Al participar en una transacción, un usuario comparte su clave pública con otro usuario para que encripte un mensaje a ser enviado, todos los que monitorean la red podrán observar esa clave pública que se ha compartido, pero sólo quien tiene la clave privada podrá usarla para desencriptar el mensaje y acceder a la información, o bienes criptográficos.

Con esta técnica se asegura que conocer la clave pública de alguien no permita que nadie descubra su clave privada.

En el mundo de las criptomonedas, se utiliza una clave pública para recibir tokens, mientras que una clave privada prueba la propiedad de esos tokens. Una clave privada permite la firma digital de datos, como un mensaje que indica un pago de una dirección a otra.

En esencia, una transacción es una declaración firmada en la cadena de bloques que asigna datos con cierto valor desde una dirección a una nueva dirección.

Los pares de claves privada y pública consisten en largas cadenas de caracteres alfanuméricos.

Si bien una clave pública se puede derivar de su clave privada correspondiente mediante cálculos matemáticos, es inviable matemáticamente usando computación tradicional intentar determinar una clave privada en función de su clave pública correspondiente.

NOTA: El mundo esta ad portas de la disrupción del poder de cálculo de la computación cuántica, se teoriza que la nueva tecnología quántica podrá echar por tierra toda la técnica criptográfica desarrollada por décadas alrededor de la computación tradicional binaria, para evitar esto, se trabaja en protocolos de encriptación resistentes a la tecnología cuántica.